Suave y esponjosa galleta de vainilla, rellena con una cremosa y dulce crema pastelera, que recuerda al clásico berlín. Espolvoreada con azúcar flor para un toque delicado y elegante, cada bocado es una mezcla perfecta de textura y sabor, ideal para los amantes de los postres tradicionales con un giro en forma de galleta.